¿Por qué el pueblo de Dios ha sufrido tanto?

 

Habiendo visto estos dos tipos de falla, Dios llamó a un hombre, Abraham, y a una mujer, Sara, y les dijo: Quiero que sean diferentes. Quiero que ustedes y quienes los sigan creen, a partir de una pequeña nación en una pequeña porción de tierra, una nación que le muestre al mundo lo que es vivir tanto con orden como con libertad. Lo que es construir una sociedad basada en el amor: el amor a Dios “con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, el amor a tu prójimo “como a ti mismo” y el amor al extranjero, un mandamiento que aparece repetido de acuerdo a nuestros sabios 36 veces a lo largo de la Torá.

Quiero que se vuelvan un pueblo que respete las leyes de tzedek y mishpat (justicia y ley), jésed y rajamim (gracia y misericordia), no por medio del poder coercitivo del estado, sino porque le hayan enseñado a sus hijos a escuchar la voz de Dios en el corazón humano. Quiero que le muestren al mundo cómo crear libertad sin desorden y orden sin tiranía. Esa ha sido la misión judía por buena parte de los últimos 4.000 años.

El resultado fue que los judíos se encontraron, una vez tras otra, en el frente de lucha de la defensa de la humanidad. Donde hay libertad sin orden —anarquía— todos sufrirán potenciales. Los judíos no jugaron un papel protagónico en esta historia. Pero donde hay orden sin libertad —imperialismo en todos sus aspectos— los judíos han sido por lo general el blanco principal, porque son quienes más que cualquier otro han rechazado arrodillarse ante los tiranos.

Por eso fueron golpeados por los imperios del mundo antiguo —Egipto, Asiria y Babilonia—, de la antigüedad clásica —Gracia y Roma—, por los imperios teocráticos cristiano y musulmán de la Edad Media, y por las dos grandes tiranías del mundo moderno, la Alemania y la Rusia Estalinista. La cara de la tiranía hoy en día es el radicalismo de medio oriente, los cuales están causando caos  a lo largo del Medio Oriente, la África subsahariana y partes de Asia. También constituyen un peligro y presente para las democracias liberales europeas. Y a pesar de que Israel es un elemento casi microscópico en este alboroto global, nuevamente está en el frente de la lucha.

¿Por qué? Porque los judíos a lo largo de la historia siempre han reconocido a la tiranía por lo que es y se han rehusado a sentirse intimidados por el poder, las amenazas y el miedo. De alguna forma, en la región más hostil  del mundo, Israel ha creado una sociedad de libertad y orden: una prensa libre, elecciones libres, un sistema judicial independiente por un lado e innovación constante en las artes, ciencias, agricultura, medicina y tecnología por el otro.

Aish Latino

¡Recorre Israel con nosotros!

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