Oración por nuestros padres: “ Dios sea tu voluntad que mi padre y madre tengan salud y fuerza”

Oración por nuestros padres: “ Dios sea tu voluntad que mi padre y madre tengan salud y fuerza”

Sea voluntad delante de Ti, HaShem, nuestro Di-s y Di-s de nuestros patriarcas, que mi padre y mi madre, y toda nuestra familia, estemos sanos y fuertes para poder servirte sinceramente y con alegría. Pon en mi corazón la voluntad de escuchar a mis padres para respetarlos siempre, como nos encomendaste mediante Tu Torá.

Que mi padre y mi madre nos eduquen y nos guíen en el camino de la Torá y de las buenas acciones, y que podamos seguir sus ejemplos eternamente. Que mi padre y mi madre tengan éxito en la vida; que tengan salud, riqueza y tranquilidad. Que se cumplan todos sus buenos deseos; que lleguen a la ancianidad lozanos y fuertes, y que vivan muchos años

. ¡Nuestro Padre de los Cielos! Concede mis pedidos, por el honor de Tu Nombre. Llegue con voluntad lo dicho por mi boca y las intenciones de mi corazón. HaShem, Tú eres mi fuerza y mi salvación.

Amén

Honrar a los padres (Kibud av vaem) es una de las mitzvot selectas que aparece en los Diez Mandamientos. La Torá nos dice: «Honra a tu padre y a tu madre», y también establece: «Honra a tu Di-os», ¡lo que implica que los padres están a la par con el honor a Hashem! Es el quinto mandamiento y está colocado entre los cinco que rigen la relación del hombre con Di-os y es el único que promete larga vida, si se cumple. Por más que respetemos a nuestros padres, nunca podremos retribuirles el hecho de darnos vida al traernos a este mundo. Sin embargo, la verdadera razón por la que los respetamos es porque es una mitzvá, y eso es suficiente. En realidad, se trata de dos preceptos: honor y respeto. ¿Cuál es la diferencia entre ambos?

Honrarlos incluye:

• Ponerse de pie cuando los padres entren. Permanecer así hasta que se sienten, se ausenten o digan que te sientes.

• Proporcionarles alimentos, vestimenta y transporte, si los padres no pueden proveérselos. De hecho, los padres se sienten mejor cuando pueden mantenerse por sí mismos.

Respetarlos significa:

• Si tu padre o madre tiene un lugar especial para sentarse, no lo ocupes.

• No contradigas a tus padres en su cara. Siempre hay una manera discreta de hacerlo. Cuando no estén presentes, puedes expresar una opinión contraria a la de ellos; pero, de una manera respetuosa.

• Algunas expresiones como «¡creo que tienes razón, papá!», pudieran ser irrespetuosas. Los padres no requieren de la aprobación de sus hijos.

• A menos que te pidan su nombre, no los llames ni te refieras a ellos por su nombre propio, incluso una vez fallecidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *