El secreto de la Bandera de Israel: “la bandera esta diseñada para que el pueblo declare su confianza en Dios”

El secreto de la Bandera de Israel: “la bandera esta diseñada para que el pueblo judío declare  su confianza en Dios”

La bandera en nuestros días.

Vimos que el izado de una bandera nacional tiene implicaciones religiosas más que profundas y

hoy que nuevamente somos libres del yugo de las naciones es menester flamearla con alegría y orgullo. Si conociésemos el diseño de la bandera que estipuló Moshé Rabeinu en el desierto seguramente la usaríamos, mas como no tenemos ningún indicio pensemos juntos cuál sería el mejor motivo para decorar nuestro pabellón. Primeramente, en los últimos cientos de años el símbolo judío por excelencia ha sido el Maguén David o Escudo de David, éste decora fachadas de sinagogas, lápidas y cortinas sinagogales. La estrella de seis puntas representa el dominio de Hashem sobre toda la creación: arriba, abajo y los cuatro puntos cardinales. Se le adjudica a David ya que él siempre confió en quien reina los cuatro vientos y por lo tanto no temía a reyes de carne y hueso (Igrot Moshé Oraj Jaim 3:15).

No cabe duda

que a la hora de confeccionar una bandera para el pueblo judío pondremos en su centro el símbolo ancestral más popular que es el Maguén David, así expresaremos nuestra confianza en la salvación de Hashem y no en nuestros recursos militares o políticos como el rey David que cantaba ‘‘Israel confía en Hashem pues Él los ayuda y protege’’ (Salmos 115:9).

Con total seguridad la bandera de Moshé Rabenu expresaba el hecho de que Am Israel era el pueblo de Dios y su compromiso con la Torá y las mitzvot. ¿Cómo podríamos expresar hoy día en nuestro pabellón nuestro compromiso con los seiscientos trece preceptos? Para esto tenemos una mitzvá especial que es la del tzitzit sobre la cual dice la Torá: ‘‘y verán el tzitzit y recordaréis todos los preceptos y los cumpliréis’’ (Bamidbar 15:39). El valor numérico de la palabra tzitzit sumado a sus ocho hilos y cinco nudos asciende a seiscientos trece por lo que esta mitzvá se corresponde o en cierta forma equivale a todas las demás. Por lo tanto, a los efectos de exteriorizar nuestro compromiso con la Torá y sus mandamientos nada mejor que ponerle a nuestra bandera dos franjas como las del talit que lleva al tzitzit en sus cuatro puntas.

¿Cuál es el mejor color para nuestra bandera?

Es apropiado elegir un color que represente nuestro intento o deseo de apegarnos a la

Shejiná o Divina Presencia y este color es el celeste tal como dice el Talmud Babilonio en el Tratado de  Sotá 17(1): ‘‘el celeste se parece al mar, el mar al cielo y el cielo al trono celestial’’

El celeste es una suerte de envoltura o vestidura de Hashem (Midrash Bamidbar Rabá 14:3) e inclusive el arca del pacto era recubierta de una tela celeste (Bamidbar 4:6). El Midrash Tanjuma a la Parashá de Shelaj (Bamidbar 30) nos dice que cuando el Pueblo de Israel contempla el tzitzit de color celeste parece como que la Divina Presencia se encuentra entre ellos. Es muy probable que si Israel se hubiese constituido como estado religioso halájico nuestra actual bandera sería exactamente la que los sabios de la generación habrían elegido. Este pabellón sería el que colgaríamos en nuestra ventana el Día de la Independencia, lo colocaríamos en el beit kneset y flameándolo alegre y orgullosamente declararíamos: en efecto, ¡Somos el pueblo de Hashem!

Vean que maravilla, los padres fundadores del sionismo sin ser personas religiosas nos legaron la bandera más religiosa que podían habernos ideado.

David

Wolfsohn, delegado al primer congreso sionista en 1897 nos relata que el motivo por el cual Herzl adoptó la actual bandera fue por su similitud a un talit de oración.

Vimos anteriormente que el sionismo no religioso no es algo vacío ni mucho menos sino que esconde en su interior un mensaje judío rico y profundo que a veces es más consciente y a veces menos. Por lo tanto debemos cuidarnos mucho de no limitar la realidad a laicos y religiosos ya que no hay judío que cumpla todas las mitzvot a la perfección ni judío que no cumpla con parte de las mismas. Cada uno de nosotros se encuentra en otro estado de evolución con sus desafíos personales y sus debilidades particulares. En resumen, la bandera no es laica sino que expresa de forma maravillosa la esencia espiritual nacional de Israel.

Masuah

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *