¿El fruto prohibido era una manzana?¿y usted qué opina?

¿El fruto prohibido era una manzana?

Sobre la identidad del fruto del conocimiento

par Yehuda Shurpin

Las manzanas tienen una mala reputación, especialmente dentro del contexto religioso, por haber sido asociadas con el fruto prohibido. Por lo que resulta pertinente aclarar que, a pesar de que existen diversas opiniones respecto de la identidad de dicho fruto, evidentemente, no se trataba de una manzana (Ampliaremos más adelante).

Nuestros sabios afirman que la Torá ocultó la identidad del fruto prohibido en el Jardín del Edén por miedo a que las personas señalasen ese fruto y dijesen “Este es el fruto que trajo la muerte al mundo”1 . Sin embargo, los sabios ofrecen varias opiniones basándose en pistas que proporciona la Torá.

Trigo: Según la Torá, el trigo representa la sabiduría, ya que se considera que un niño ha adquirido cierto grado de madurez intelectual solo luego de que ha probado el sabor del trigo.2

Según este punto de vista, el trigo debía, en un principio, crecer en los árboles en forma de pan ya horneado, no de un grano. Luego del pecado, dicho árbol, que proveía alimentos ya cocidos, fue reducido a una mera planta que debía ser cosechada y procesada para producir harina. En el futuro, cuando el pecado del fruto prohibido sea rectificado, el Árbol del Conocimiento será restituido a su gloria pasada .3

Uvas o vino: No existe fruto que pueda causar tanta miseria como las uvas y el vino4 .Según el Zohar, Noé plantó vid al descender del Arca con el objetivo de rectificar el pecado del fruto prohibido 5

Notas al Pie

1.

Bereishit Rabbá 15: 7.

2.

Talmud, Berajot 40 a y Sanedrin 70b; Bereshit Rabbá ibíd.

3.

Ver fuente de nota previa.

4.

Ibíd.

5.Zohar 1: 73a.

.

Algunas mujeres tienen por costumbre no beber del vino de la havdalá5 , porque se basan en la opinión de que la fruta prohibida podría haber sido la uva .6

Higo: La higuera juega un rol muy conocido en la historia de Adán y Eva; ya que de esta, ellos obtuvieron sus primeras vestimentas. Sin embargo, dicho árbol no les proveyó alimento. Algunos comentaristas sugieren que podría llegar a existir una conexión entre ambos hechos: “Aquello que los disminuyó, fue a su vez lo que los rectificó” .7

El Midrash nos presenta la parábola del hijo de un rey que trajo la desgracia sobre sí por haberse involucrado con una sirvienta. Cuando el rey se enteró de esto, destituyó a su hijo y lo expulsó del palacio. Entonces, el hijo se dirigió a la casa de otras sirvientas en busca de refugio, pero ninguna lo recibió. Sin embargo, aquella por culpa de quien había recaído la desgracia sobre el hijo del rey, sí le abrió la puerta.

“Del mismo modo, cuando Adam comió de ese árbol, el Santo, Bendito Sea, lo privó de su estatus elevado y lo expulsó del Jardín del Edén. Luego, Adam fue árbol por árbol pidiendo que alguno le otorgase siquiera una hoja para cubrirse, pero ninguno se la proveyó… A excepción de la higuera, de cuyo fruto había comido Adam, el cual lo recibió, como está dicho 8 . “Cosieron hojas de higuera” 9 .

Etrog (citron): Según el versículo, “La mujer vio que el árbol era bueno para ser comido” 10 . Esto implica que no solo el fruto tenía buen sabor, sino que la madera del árbol también sabía bien. Esto solo aplica en relación al árbol del etrog 11

5.

La obligación de tomar el vino recae solamente sobre la persona que recita la havdalá. El problema surge en relación a las mujeres que específicamente no beben de dicho vino; en contraposición a los hombres, que pueden beber de este si lo desean, como es costumbre entre muchos hacerlo. Más aún, algunos sostienen basándose en esto que, si una mujer se encontrase en la necesidad de hacer havdalá, es preferible que utilice alguna de las otras bebidas permitidas. La opinión mayoritaria, sin embargo, es que, en dicho caso, debería recitar la havdalá sobre el vino, y beber de este.

6.

  1. Yeshayah Halevi Horowitz, Shaloh, al final de Masejet Shabat, Torah Ohr (citado por Magen Avraham, Oraj Jaim 296: 4): “El Árbol del Conocimiento era una vid de la cual Eva extrajo vino para separarse del hombre, lo que corresponde a nidá, la sangre de la menstruación. Ella no toma del vino de la havdalá (separación)”.

Por su parte, Rabi Yeshayah Viner, Bigdei Yesha 296: 4, explica que las 39 prohibiciones de trabajo de Shabat son un paralelismo de las 39 maldiciones que surgieron a raíz de la serpiente, y la havdalá viene a permitirnos realizar los trabajos que fueron causados por Eva a raíz de lo que le hizo al mundo. Por lo tanto, las mujeres deben evitar tomar del vino que les recuerda el pecado.

Sin embargo, otros explican que el motivo detrás de esta costumbre es una consideración halájica que es propia de la havdalá, pero que está más allá del alcance de este artículo.

7.

Talmud, Berajot y Sanedrin ibíd.

8.

Génesis 3: 7.

9.

Bereishit Rabbá ibíd.

10.

Génesis 3: 6.

11.Bereishit Rabbá ibíd.

.

Más aún, la palabra etrog se relaciona con la palabra en arameo que significa “deseo”. Por ende, en el versículo, “Hashem hizo brotar del suelo toda clase de árbol agradable (deseable) a la vista y bueno como alimento…” 11 , el Targum traduce la palabra “deseable” como dimeragag, que comparte la raíz con la palabra etrog 12

11.

Génesis 2: 9.

12.Najmánides sobre Levítico 23: 40.

.

De aquí se deriva la costumbre de que las mujeres embarazadas deben morder la punta del etrog el último día de Sucot para aliviar el dolor del parto 12

12.Taamei Haminagim, Inyanim Shonim 68; Rabi Isroel Jaim Friedman, Likkutei Maharich 3: 106a.

.

Nuez: Rabi Amram Gaon identifica el fruto prohibido con una nuez, y la menciona en una de las bendiciones recitadas durante la ceremonia de casamiento en su sidur 12

12.Sidur Rabi Amram Gaon, Seder Birkat Erusin Venisuin, Bendición 147.

.

Algunos comentaristas explican que, en verdad, la prohibición de comer el fruto prohibido abarca todas las opiniones mencionadas en el Talmud (es decir, uvas, trigo, higo) o se refiere a un fruto único que era una mezcla de todos ellos 12.

En cuanto a las manzanas, el consenso actual parece indicar que la fuente de esta equivocación proviene del latín, ya que la palabra mălum, que significa “maldad”, se asoció con otra palabra en latín, mālum, traída del griego, que significa “manzana”.

Rabi Iosef Jaim de Bagdad, (Ben Ish Jai), Ben Iehoyada sobre Talmud, Berajot 40a.

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