Descubren imágenes codificadas en el Texto Bíblico hebreo con ayuda de método matemático

Descubren imágenes codificadas en el Texto Bíblico hebreo con ayuda de método matemático

EXISTEN IMÁGENES CODIFICADAS EN EL TEXTO DE LA TORÁ, AFIRMAN 3 ESPAÑOLES

Mediante método matemático, Guillermo Navarrete Bergmann, Mercedes Navarro y Daniel Ríos, son tres españoles que afirman haber encontrado criptogramas en la Torá hebrea que desentrañan un misterio pictórico oculto por siglos bajo el texto religioso judío.

Los descubrimientos de estos jóvenes fueron publicados a inicios de este año en la obra Sefart: El Software Divino, donde plasman lo que la presentación de la propia obra llama “el primer cómic digital de la historia”.

En entrevista hace una semana con la cadena española Canal Málaga RTV, Ríos comentó que la idea que culminó en Sefart surgió una noche durante una reunión entre ellos, aficionados al estudio de textos antiguos, donde surgió un especial interés por la Torá, sobre todo a raíz de lo que consideran su texto inalterado por cientos de años, sobre el que creyeron que había algo más detrás.

Así, comenzaron a ver el texto en hebreo de la Torá como una estructura donde se encuentra un código binario, el cual, de acuerdo a la modificación aplicada, podría resultar en la generación de imágenes.

Navarrete, que califica al proyecto como una mezcla de teología y ciencia, considera al idioma hebreo una “tabla matemática” por su sistema de representación numérica conforme al alefato. Según sus palabras, la Gematría hebrea, el código alfanumérico para el idioma de la Biblia, puede ser traducida a otros sistemas numéricos, como el binario.

Cabe destacar que Navarrete es el único de los tres que conoce el idioma hebreo, y llegó a conocerlo gracias a un sueño en el que presuntamente, según la propia obra, escuchó un idioma desconocido que entonces no comprendía pero que lo dejó interesado en identificarlo, hasta que descubrió que se trataba de la lengua semítica del pueblo judío.

Para echar a andar su proyecto, consideraron que cada palabra hebrea de la Torá tiene un valor numérico correspondiente a la suma total de sus letras.

Así, la palabra hebrea Bereshit, la primera del texto de la Torá tiene un valor numérico de 913. La representación binaria de cada número obtenido fue traducida en pixeles: uno negro para un número 1 y uno blanco para el número 0. Al “traducir” desde el hebreo al código binario cada palabra, obtuvieron una especie mapa de pixeles que conforman imágenes.

La sorpresa llegó cuando, según ellos, se dieron cuenta que las imágenes formadas correspondían o aludían a los pasaje de donde surgían, algo que no consideraron una casualidad, sino una causalidad, algo aparentemente intencional.

De este modo, pasajes como el que describe el cruce del Mar Rojo conforman un criptograma que muestra una especie de figura humana con dos olas a sus lados, o un árbol puede notarse en el criptograma surgido en el texto que describe el momento en que Dios forma la vegetación durante la creación del mundo.

Bajo este método, aseguran haber traducido al código binario toda la Torá y que en la obra en la que plasman sus resultados, Sefart, sólo se ha publicado el 0.9 por ciento de ellos.

Y la cuestión no se queda ahí, ya que estiman que de ser aplicados los futuros avances de la informática cuántica sobre los criptogramas, las imágenes podrían volverse incluso interactivos y más comprensibles.

Por ello, afirman que lo presentando hasta ahora es solo el inicio de toda su investigación y que aún resta un mar entero de todos los resultados obtenidos para su publicación.

Para Navarrete hay dos posibles explicaciones: o bien los escribas de la Torá conocían el sistema para encriptar todo este misterio en su texto, o bien “hay realmente un ente, o una inteligencia superior, que es absolutamente atemporal, y ha estado siempre ahí, y ha podido usar una tecnología que usamos hoy día también en aquella época”.

Según Ríos, hasta el momento no se había extraído cosa semejante del texto religioso judío, si bien sí códigos, como el del norteamericano Michael Drosnin, autor del libro El Código secreto de la Biblia, publicado en 1997.

Ante las posibles críticas y desmentidos sobre su trabajo, aseveran que su metodología científica, descrita en la obra, lleva al respaldo y defensa del mismo.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©EnlaceJudío

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