Caín y Abel, Ismael e Isaac, Esaú y Jacob: ¿porque el menor superó al primogénito?

Caín y Abel, Ismael e Isaac, Esaú y Jacob: ¿porque el menor superó al primogénito?

Toldot: Las elecciones que determinan nuestra vida

Por: Uriel Edery

Uno de los puntos centrales en nuestra parashá es la lucha entre Yaakov y Esav por la bendición paterna, la cuál es especial por ser la bendición concedida al bejor, el hijo primogénito.

La primogenitura es un tema ampliamente desarrollado en las sagradas escrituras, tanto a nivel bíblico como rabínico. Encontramos referencias a la misma en diferentes rubros como relatos (salida de Egipto, becerro de oro), preceptos (pidión haben, pidión peter jamor). El primogénito, debido a ser el primero de entre los hermanos, posee un valor extra (esto se ve manifestado por ejemplo al dividir una herencia, siendo el primogénito el que se beneficia más, al recibir el doble que cada uno de sus hermanos).

Si bien el primogénito posee cierto status especial, encontramos a lo largo del libro de Bereshit cierta “curiosidad” que a simple vista no concuerda con tal status. Encontramos que en toda relación de hermanos en la que hubo conflicto, el “elegido”, el “vencedor”, el “tzaddik” nunca fue el hermano mayor, sino que el menor. Podemos ver esto en los casos de Caín y Abel, Ishmael e Itzjak, Esav y Yaakov, las 11 tribus y Yosef, Zeraj y Peretz (hijos de Yehudá), Menashé y Efraim (hijos de Yosef), entre otros.

¿Qué es lo que nos querrá enseñar la Torá con esto? Para poder responder esta interrogante creo que es necesario analizar otro concepto relacionado a la primogenitura. Si bien no es común que esto ocurra, encontramos que existen casos en los cuales los derechos que la primogenitura le brinda al hijo son revocados por el padre. Tal es el caso de Reubén, quien a pesar de ser el hijo mayor, Yaakov decide revocar sus derechos, tal como está relatado en Crónicas 1 – 5:1-2: “Los hijos de Reubén, primogénito de Israel – pues él era el primogénito – mas habiendo profanado él, el lecho de su padre, su primogenitura fue dada a los hijos de Yosef, hijo de Israel, mas no para asignársela, pues Yehudá prevaleció por sobre sus hermanos y el conductor procedió de él; aunque la primogenitura correspondiera a Yosef.”

De todo esto se desprende un concepto fundamental para nuestras vidas. La Torá nos viene a enseñar que es claramente preferible la elección correcta que surge por el esfuerzo humano que por cierta bendición divina, ciertas cualidades dispuestas por D’s. Es decir, no es tan importante el marco en el que la persona nació, sino qué es lo que hace la persona con su vida, qué decisiones toma la persona en base a su realidad personal.

Describe claramente esta idea mi tío el Rabino Mordejai Edery, de bendita memoria, en su comentario al Jumash: “De todo esto inferimos que la persona es apreciada en el Tanaj, no por ser primogénita, sino por los valores, esfuerzos y logros que jalonan su vida. La elección misma de Israel parece obedecer a esta línea de pensamiento, y así leemos en Devarim/Deuteronomio 7:7: “No porque seáis más numerosos que los demás pueblos os ha deseado Hashem y os ha escogido, ya que vosotros sois el más pequeño de entre los pueblos”.”

Existe en nuestra parashá una fuerte y larga discusión entre los hermanos Yaakov y Esav por la primogenitura que se extenderá a lo largo del libro de Bereshit. Es importante recalcar que esta diferencia entre los hermanos no culminará con la muerte de ambos, sino que ésta se extendió a lo largo de la historia y nos acompaña hasta el día de hoy. Un ejemplo de la extensión de tal relación es nuestra Haftará.

Humildemente, creo que la Torá nos demuestra que al final de las cuentas no es la primogenitura la que determina el destino de la vida de estos hermanos ya que encontramos que ambos reciben bendiciones por parte de nuestro patriarca Itzjak. Hasta sorprende la similitud de ambas bendiciones.

Lo que determina el destino de la vida, no es solamente la realidad en la que uno nace, sino fundamentalmente qué es lo que uno hace con esa realidad.

Shabbat shalom umeboraj

Centro Kehilah

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